La magia de la Cianotipia

Hablar de la cianotipia es retroceder a mediados del S. XIX, donde este tipo de impresión fotográfica hizo su debut, cautivando y revolucionando la forma en como se presentan las imágenes.

Esta forma de presentar nuestra realidad es lo que cautivó a Fabiola Barrera de cianozapla, emprendimiento dedicado a difundir y promover esta técnica de manera sencilla y amigable para todos quienes deseen saber cómo se desarrolla este proceso.

El pasado 29 de Enero realizamos un taller, el cual fue además el primero que pudimos organizar en nuestra "Casa Kümen", como parte de nuestro ciclo de talleres que comenzaremos a ofrecer durante este verano.

El taller comenzó con una interesante presentación de la historia de la cianotipia, sus orígenes, principales exponente y referencias que en la actualidad han utilizado esta técnica como base para hacer fluir creativo.
El haber visto estas referencias fue ciertamente una inspiración para nuestros asistentes, quienes con mucho entusiasmo pudieron resolver sus dudas con Fabiola, quien se dedicó a responder cada una de las preguntas con pasión y mucha alegría por poder compartir su oficio.

Luego conocimos los materiales y el proceso en sí, partiendo por los principales compuestos que permiten que este trabajo sea posible, los cuales son ferricianuro de potasio y citrato de amonio y hierro que, combinados con agua destilada y aplicados en una superficie (en este caso, papel), permiten que sea fotosensible y se puedan colocar los elementos que, posteriormente, serán impresos en el papel y que finalmente serán parte de la imagen en color cyan.

 

Una vez puestas las imágenes (impresas en acetato) o elementos (que pueden ser flores u hojas) en el papel con la solución química, éstas son protegidas en placas de vidrio que son luego expuestas al sol por aproximadamente 7 minutos (dependiendo de la intensidad que se quiera conseguir e incluso de la radiación UV, que se puede medir con una app que Fabiola también utiliza) y posteriormente lavadas en dos baños diferentes de agua y un último baño de agua con agua oxigenada que ayuda a realzar la intensidad del cyan, color que le da el nombre a esta técnica.

 

El resultado no pudo dejarnos más sorprendidos, una bella exhibición de imágenes traídas por nuestros asistentes al taller que pudieron llevarse a casa hermosos registros con una nueva imagen.

 

 

  


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